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lunes, 17 de noviembre de 2014

MUJERES PREÑADAS



 
Se está vulnerando el tabú, se está derribando el anatema, se está pulverizando la proscripción: cada vez más mujeres conscientes, y cada vez en una edad más joven, de un modo meditado y deseado, se están embarazando.

Estamos ante una formidable rebelión social, todavía inicial, que muy probablemente irá ascendiendo. Ser madre hoy es desafío, indocilidad, rebelión, transgresión, insubordinación, sedición, subversión. Es revolución, también porque niega y sabotea la biopolítica que impone el poder. Dado que el capitalismo y la maternidad son incompatibles cada preñamiento es una sonora bofetada que se da a la patronal, a la burguesía, y a sus agentes feminicidas.
        
La persecución y el linchamiento de la mujer que se embaraza es algo de todos los días. Es hoy una de las más intolerables expresiones de misoginia. Refleja un odio convulsivo a la mujer en lo que ésta tiene de más propio y sustantivo. Es una malignidad que se debe denunciar y combatir, porque la mujer preñada ha de tener el afecto más profundo de todas y todos, al ser expresión primordial de la vida y de lo vivo.
        
Pero ahí está el Ministerio de Igualdad (ahora gobernado por la derecha heredera del franquismo) y sus agentes vertiendo todo tipo de venenos y anatemas contra la mujer embarazada, lo que incluye la difusión del odio a las niñas y niños, la demonización del erotismo heterosexual, la manipulación mediática del cuerpo femenino, la imposición adoctrinadora y legislativa de las formas de sexo no reproductivo, el linchamiento de la expresión superior de actividad amatoria, el sexo creador de vida. 

Una mujer embarazada, en particular cuando su estado se hace rotundamente visible, tiene la estremecedora belleza, misterio, poderío y esplendor de las montañas contempladas en la lejanía, de las noches de luna llena, del perfume a tierra mojada tras una tormenta de verano, de los campos de trigo casi maduro mecidos por el viento, de los bravíos torrentes primaverales alimentados por el deshielo, de las densas y multicolores florestas caducifolias en otoño, de la nieve que cae espesa y silenciosa en la noche gélida, de los grandes rebaños de ganado semi-silvestre en las dehesas, de las olas del mar golpeando rítmicamente la escollera…
        
Una mujer embarazada es maravillosamente hermosa, erótica y seductora.
        
El entusiasmo por la maternidad es expresión de entusiasmo por el ser humano, de fe en el futuro, de adhesión a lo más fundamental de nuestra existencia y condición.
        
En consecuencia, hemos de crear una sociedad en que la mujer embarazada posea el afecto y la admiración de la comunidad de las personas decentes, lo que se ha de traducir en apoyo, asistencia y servicio hacia ella. La fémina preñada tiene que ser querida, idolatrada y mimada, situada en el centro de nuestras vidas y elevada a lo más alto. Así haremos una contribución a que la revolución triunfe sobre las necrófilas fuerzas del odio y la sinrazón, de la mentira y el aleccionamiento, del poder estatal y el dinero.
        
El proyecto y programa de revolución integral se propone afirmar, contra la actual sociedad aberrante y la dictadura de los seres nada, los elementos primordiales, que son los más sencillos y naturales, de la vida humana: una alimentación sana, una existencia ética y sustentada en valores, un sujeto que se autoconstruye, unos bosques recuperados, una vida libre y autogobernada, un obrar generoso y desinteresado, un uso de la inteligencia sin copiar servilmente a nadie, una rica vida interior, un obrar esforzado y de servicio al bien, un actuar con valentía y coraje, el aprecio por la propia cultura, el situarse del lado de lo que es justo, el amor al amor, el erotismo que une y fusiona y crea vida nueva[1], la maternidad y paternidad… Porque la revolución integral no se fundamenta en la pedantería discursiva de algún genio iluminado y sabelotodo sino en la pelea sin final por hacer que las experiencias, vivencias, emociones y reflexiones de la persona común no envilecida por el actual orden se hagan reales. En eso reside su fuerza.
        
A la multitud de las mujeres preñadas, valientes, fuertes, bellísimas, desafiantes y poderosas por haberse atrevido, envío un beso todo él éxtasis y emoción.



[1] Para gustar de lo amoroso erótico con autoría femenina quizá el poema “Amor” de Ernestina de Champourcín sea apropiado.

martes, 11 de noviembre de 2014

INTELECTUALIDAD MERCENARIA


La reciente entrega del Premio Nacional de Ensayo 2014, otorgado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a Adela Cortina, debe ser objeto de un comentario. Dicho premio está dotado con 20.000 euros, más de lo que ingresa una familia media de trabajadores en un año.
        
El galardón se ha concedido a la catedrática de ética y filosofía por su obra “¿Para qué sirve realmente la ética?” sobre la ética en el mundo empresarial y también de la relación entre moral y parlamentarismo, que trata en “Ética aplicada y democracia radical”.
        
Cortina es, además, presidenta de la Fundación ÉTNOR, constituida por empresarios y directivos, académicos y otros pedantócratas, cuya meta es el análisis de “la ética de los negocios y las organizaciones”. Resulta chocarrero unir los vocablos “ética” y “negocios” pero esta autora lo hace con gran desparpajo…
        
No es para menos. En 2007 recibió el premio Jovellanos, igualmente bien dotado; ÉTNOR ha llegado recientemente a un acuerdo de financiación con Bancaja, probablemente con clausulas sustanciosas para Cortina; disfruta de los derechos de autoría de sus libros, de obligada lectura en ciertos ambientes universitarios; recibe emolumentos por conferencias, artículos, tertulias, asesoramientos, etc. En suma, ha convertido a la ética en un saneado negocio.
        
Si esta mujer fuera realmente ética haría públicos sus ingresos. Porque es una gran inmoralidad acumular más dinero del necesario para satisfacer las necesidades básicas de la existencia, dado que la riqueza en esencia es poder ilegítimo y no-ético sobre los demás y sobre el cuerpo social. Nadie que viva para enriquecerse, sea empresario o catedrática de ética y filosofía, puede ser tenido como persona moral.
        
En esas condiciones lo que hace Elena Cortina es prostituir la ética, convertirla en un discurso justificativo del poder constituido, ponerla al servicio de la clase patronal y los cuerpos de altos funcionarios del Estado, ridiculizarla y dañarla de muchas maneras.
        
Esta intelectualidad mercenaria cobra del Estado, de este, el otro y el otro Ministerio, y de la clase empresarial. Su ética está, por tanto, podrida, en una inmoralidad teorizada que justifica la codicia y el ansia de poder de las minorías poderhabientes y bienestantes.
        
Dos conclusiones se imponen.
        
La intelectualidad actual, devenida en pedantocracia, en casta social que vive para el dinero y su acumulación no puede ser más que lo que es, estéril intelectualmente. La verdad, el bien, la virtud, la ética y la belleza no pueden servirse y buscarse a la vez que el medrar y enriquecerse. Por eso lo que aquélla produce es aleccionamiento, propaganda, manipulación, mentiras astutas y taimadas. Hace falta que emerja una nueva forma de realizar el trabajo de reflexión, de producir ideas, y su fundamento último ha de ser el desinterés, la renuncia en actos a la codicia y al poder, con alejamiento de la clase empresarial y del aparato estatal.
        
La otra conclusión es que frente a quienes arrastran a la ética por el fango hemos de proclamar la necesidad de la ética y la moralidad para regir nuestras vidas. Necesitamos un sistema de convicciones que nos permita diferenciar en concreto lo miserable de lo sublime, para hacernos sujetos de virtud. Y la ética cumple esa función.
        
Precisamos de una ética natural, o ética popular, que resulte de la condición existencial misma del ser humano, como individuo y como ser social. En dos formas, una ética de la sociedad y una ética de la persona, ambas autoconstruidas. No puede haber cambio social, revolución integral, sin una robusta moralidad de la gente común que convierta al populacho en pueblo. Esto es muy diferente también de aquellos que creen que las clases populares sólo necesitan altos salarios pero no normas éticas, lo que les descubre como postulantes de la sociedad-granja, su meta permanente.
        
La revolución integral será, también, consecuencia y causa de una revolución moral. Con ella viviremos en una sociedad ética que resultará de la desarticulación de la actual, inmoral y perversa de casi infinitas maneras. En ella no habrá mercaderes de palabras ni pedantócratas. No habrá intelectualidad mercenaria.

jueves, 6 de noviembre de 2014

“MOVILIZACIÓN, AUTOORGANIZACIÓN POPULAR Y ÉTICA DE LA RESPONSABILIDAD”



“Iglesia viva. Revista de pensamiento cristiano”[1], nº 259, recientemente aparecida, ha publicado el artículo con el título del encabezado, del que soy autor.
        
Es un trabajo de notable significación conforme a mi ideario por varias razones. La principal probablemente sea porque desarrolla la interpretación que preconizo sobre la centralidad del sujeto autoconstruido en los procesos de cambio social mejorante. El sujeto, el individuo real-concreto, es el centro, mientras que las estructuras organizativas desempeñan una función secundaria, eso en el caso de que sea positiva, que muy a menudo no lo es.
        
La interpretación mecanicista de la transformación social ha enunciado una historia sin sujeto y un presente en el que la calidad de la persona es nada. Con ello se pretendía, al parecer, crear una sociedad del todo perfecta y unos individuos patéticamente imperfectos. La experiencia ha demostrado que tal fórmula es una añagaza para construir sistemas totalitarios de horrida catadura.
        
El sujeto cuenta, y cuenta su calidad autoformada. En realidad, es lo decisivo.
        
El sujeto se hace y edifica a sí mismo, o se deshace y malogra. O se deja hacer desde fuera por los aparatos deseducativos, mediáticos, publicitarios, partitocráticos, etc. Si es hechura ajena renuncia a su libertad, mientras que si es obra propia la realiza. Pasar de ente nulificado, o ser nada, a persona demanda un arduo esfuerzo, a mantener durante toda la vida.
        
Para ello lo decisivo es la cosmovisión de la responsabilidad. Hacerse responsable, asumir deberes, admitir retos, encarar esfuerzos, aceptar riesgos, realizar servicios. No hay otro modo de ser persona que a través de la responsabilidad. Ese es lo sustancial del artículo arriba mencionado. A partir de ahí establece las ideas centrales sobre la significación del individuo en el cambio de las relaciones sociales.
        
Un sujeto de calidad, de virtud, es antagónico con el actual sistema de dominación, que demanda simples criaturas entregadas a producir y consumir, sin alma, meros brutos entregados a la codicia de los burgueses y al despotismo de los Estados. Por eso el proyecto de revolución integral pone un acento enorme en el sujeto, en la construcción pre-política del sujeto[2].
        
En esta materia queda muchísimo por elaborar, hasta alcanzar una concepción razonablemente completa y operante de qué es ser persona hoy y cómo efectuar su auto-construcción consciente. Pero, al menos, ya sabemos algo, que no hay cambio social sin transformación personal.
        
Ciertamente, el artículo citado es fundamental para concebir y realizar el proyecto de revolución integral, para alcanzar una sociedad libre, autogobernada y autogestionada, sin clase empresarial ni estructuras estatales. Esto hay que enfatizarlo cuando la banca y el Estado están ahora promoviendo con todas sus fuerzas, que no son pocas, a la nueva izquierda institucional que les va a servir de mascarón de proa para realizar sus planes estratégicos en los próximos decenios.
        
Por lo demás, el mencionado número de la revista que agrupa numerosos artículos bajo el título “Movilización ciudadana responsable” ofrece varios textos de interés, entre los que destacaría el que Teresa Forcades escribe como co-autora, y el de Enric Vilà, “Foro Europeo de Cristianos Homosexuales en Tallin”.


[1] En www.iviva.org, revista@iglesiaviva.org, Apartado 12210-46080 Valencia.
[2]  Este asunto lo he desarrollado recientemente, en una charla en Betanzos (Galiza), en el CSOA (Centro Social Ocupado Autogestionado) Vista Alegre, el 29-10-2014, con el título “La decisiva función del individuo en la revolución integral. Contra las teorías deterministas y mecanicistas del cambio social”.

lunes, 27 de octubre de 2014

VIDAS PARALELAS EVO MORALES Y PABLO IGLESIAS (V)

Cuando Iglesias se lance a hacer abiertamente la política del capital entonces habrá llegado el momento más favorable para explicar y enraizar la idea, proyecto y programa de revolución total, de la sociedad, el ser humano y el sistema de valores. Sólo una revolución integral puede liquidar y extinguir el capitalismo y establecer la libertad para el pueblo, en un orden sin ente estatal.

Morales e Iglesias comparten sobre todo su hostilidad a la revolución. El primero lo ha manifestado de al menos dos modos, dirigiendo el flujo de la acción popular en 2003/2004 hacia una meta integradora y conformista, ganar las elecciones y poner al MAS en el gobierno, y luego reprimiendo y desnaturalizando las acciones populares realmente emancipadoras, sobre todo en 2011. Iglesias abomina de la idea misma de revolución, ya que toda su formulación se dirige a mantener el Estado, servir al capital y fomentar el trabajo asalariado, en suma, salvaguardar y perfeccionar el sistema.

La izquierda, en todos los países, es la fuerza principal de la anti-revolución. Corrompe y soborna a las gentes con limosnas estatales, a lo que califica de realización de “la justicia social”. Presenta el régimen dictatorial parlamentarista como “democracia”, arguyendo que en su seno se puede consumar la emancipación de los dominados. Oculta la existencia del Estado[1], al mismo tiempo que le enaltece en tanto que ejecutante de las libertades y el bienestar de las clases modestas. Envilece el alma popular con las bien conocidas perversiones economicistas, consumistas y monetarias. Niega, en suma, que se necesite un cambio civilizacional que ha de venir de una gran ruptura con la totalidad finita del orden vigente.

La derecha no es ahora la fuerza anti-revolucionaria principal porque tiene escasa audiencia entre las personas y comunidades más inquietas. La izquierda sí la tiene, de ahí que sea utilizada por el poder constituido como antídoto contra el atractivo de la revolución. Bolivia estaba en 2003/2004 cerca de una situación revolucionaria, que fue frustrada por el MAS y Morales al reconducir a las masas hacia el parlamentarismo y las urnas. Iglesias hoy, cuando en España no hay nada que se parezca a una situación revolucionaria, trabaja para que eso no suceda jamás, para que el capitalismo sea todavía más poderoso, estable y eficaz, por tanto eterno.

La refutación del obrar de Morales e Iglesias se tiene que hacer desde la voluntad de revolución total o integral, para acumular fuerzas en pos de su realización futura, delimitando campos con el izquierdismo burgués, liberticida, militarista y estatolátrico.

Se establecerán ahora algunos de los fundamentos de la noción de revolución integral: 1) El pueblo, la suma de los sin poder, de los dominados, es el sujeto agente único del bien general, 2) el pueblo, para serlo, ha de existir de forma autónoma, por sí, no como apéndice de las instituciones, 3) si el pueblo se ha degradado a populacho asistido, protegido y manipulado no hay revolución posible, por tanto, revertir el populacho en pueblo es hoy la precondición de la revolución integral, 4) el pueblo existe fuera de las instituciones y en oposición permanente a ellas, 5) no hay soluciones electoralistas ni parlamentaristas, todas ellas forman parte del arsenal político de la anti-revolución y buscan hacer de la gente común un apéndice del ente estatal, 6) las ayudas dinerarias del Estado al pueblo han de ser consideradas como sobornos y corruptelas que dañan la vida política, convivencial y moral de las clases populares, atentando además contra la dignidad, virtud y autorrespeto de la persona, 7) el compromiso con la revolución, en lo más primario, es un acto de la voluntad individual, algo en lo que cada individuo se implica por convicción interior, 8) el pueblo se une y organiza sin ideologías ni teorías, a partir de su propia experiencia compartida, 9) la meta del proyecto de revolución integral es esa precisamente, hacer la revolución, no vivir “mejor” bajo el actual sistema, 10) los bienes inmateriales, desde la libertad a la convivencia, la ética y la magnificación de la persona, son el propósito de la revolución integral, que deja en un lugar secundario las metas económicas, 11) se trata de poner fin al capitalismo, la propiedad privada concentrada y el trabajo asalariado, no de construir un nuevo capitalismo sobre las ruinas del precedente, como han hecho las “revoluciones” del pasado, 12) el pueblo aspira a autogobernarse, no a ser gobernado por el par Estado/gobierno, con la asamblea omnisoberana como elemento constitutivo del nuevo sistema político, 13) el partido político es una organización jerárquica que reproduce y perpetúa lo que el orden actual es, asunto que lo descalifica, 14) una revolución ha de crear no sólo un nuevo sistema económico y político sino también, y en un sentido sobre todo, una nueva cultura y unos valores nuevos, una renovada noción de lo humano y del ser humano y una nueva civilización, 15) la acumulación de fuerzas para construir una situación revolucionaria proviene del trabajo en las iniciativas populares autónomas, del desarrollo de los factores de la conciencia y de la autotransformación personal, 16) sin una revolución en los valores y una gran mutación ética no es posible el final del capitalismo, dado que éste es mucho más que economía, 17) la revolución integral ha de resultar de un pacto de muchas fuerzas sociales en torno a un programa mínimo, para establecer una sociedad libre, autogobernada y plural, sin clase empresarial ni ente estatal, 18) en ausencia de revolución interior y autotransformación consciente del individuo en lo espiritual y lo actuante, la revolución social integral no es posible, 19) la revolución integral demanda todo un dilatado periodo histórico para realizarse y no puede ser concebida como realizable en una coyuntura o momento, 20) la revolución integral no es el inicio de una fase paradisiaca de la historia de la humanidad sino el comienzo de un tiempo de esfuerzo, lucha y tensión reduplicados en pos de la permanente mejora intelectual, convivencial, política y moral de la sociedad y el individuo.

La contradicción entre la estrategia de revolución integral y la izquierda institucional pro-capitalista es antagónica, de tal manera que o una u otra han de prevalecer, sin que haya acuerdo posible. Pero es cierto que existen muchas personas que, por el momento, se sitúan en posiciones intermedias. El tiempo las irá atrayendo al proyecto revolucionario. Mientras, cabe requerirles consecuencia en lo parcial. Si están contra los transgénicos que critiquen a Morales por ello. Si abominan de la energía nuclear que denuncien a la izquierda boliviana por darla respaldo. Si creen que es intolerable la ecocida devastación de la selva amazónica que eleven la voz en su defensa. Si se unen espiritualmente con los pueblos indígenas americanos que pasen a la ofensiva contra uno de sus fundamentales enemigos, Evo Morales. Su abominan del racismo que denuesten el racismo antiblanco de la izquierda boliviana.

La izquierda no puede ser impune contra el pueblo y los pueblos.

Respecto a Iglesias y a su montaje mediático, que hace de Podemos un producto similar a un yogur o una bebida de cola, lo mismo. Si están estupefactos ante el caudillismo fascistoide de este artificial personaje que lo digan. Si creen que es humillante depender de los poderes mediáticos subordinados a la gran banca que saquen ese asunto a debate. Si se sienten anticapitalistas que se pongan a formular un programa para poner fin al capitalismo y no para actualizarlo y reforzarlo, como hace Podemos. Si entienden que el individuo es algo más que un instrumento del “amado líder” Iglesias que salten a la arena para defender la libertad, autonomía y dignidad de la persona frente al nuevo déspota politicista. Si juzgan que no es aceptable tener un doble lenguaje, porque eso es una inmoralidad, que se conviertan en debeladores del novísimo charlatán.

Hay que hacerse responsables, hay que atreverse, hay que arriesgarse. Quien calla otorga dice el refrán, y quienes ahora callan se niegan en tanto que personas y se convierten en cómplices del gran engaño urdido por banqueros, militares y altos funcionarios conocido como Podemos. No cabe esperar. Si la crítica a Morales hubiera empezado en 2004, antes de su acceso al gobierno, y no en 2007/2008, que fue cuando comenzaron las primeras disidencias responsables desde posiciones revolucionarias, se habrían ganado unos años decisivos. Con Iglesias conviene no incurrir en el mismo error.

Desenmascarar y vencer al montaje Podemos es infringir una gran derrota política al capitalismo español. Lograrlo es posible.
FIN                 


[1] La izquierda española mantiene una posición respecto al Estado que linda con lo patológico. O se niega a admitir de facto su existencia, a pesar de que en España aquél se apropia de casi el 50% del PIB, o bien lo describe como fundamental instancia salvífica y redentora. Todo ello sin argumentos, en la penumbra de las insinuaciones y las medias palabras, para no poner en evidencia lo irracional y reaccionario de sus formulaciones. Un trabajo que aporta la información básica sobre el artefacto estatal en tanto que estructura de dominación es “Diagrama sobre el Estado español”, Equipo de Análisis del Estado. También mi libro “La democracia y el triunfo del Estado”.