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miércoles, 16 de julio de 2014

PSOE E IU, LOS ALIADOS DE PODEMOS, FINANCIADOS POR LA BANCA (y IV)



También es común que las propiedades de la izquierda no paguen impuestos, y que no abonen las cuotas de sus asalariados a la Seguridad Social. En suma, todo una complejísima maraña de privilegios legales, alegales e ilegales permite a la izquierda vivir y prosperar como nueva burguesía. No hay que olvidar, en ese contexto, a los liberados sindicales, decenas de miles, que cobran un sueldo pero no trabajan. Viven del trabajo de otros y otras, siendo por ello nuevos explotadores, nuevos parásitos.
        
En lo ¿no-legal? están, entre otros muchos eventos sorprendentes y provechosos, los cursos de formación y la estafa de los ERE, que algún estudio cuantifica en 1.200 millones de euros. Ésta ha llevado a las cuentas bancarias de la izquierda, probablemente, cientos de millones de euros, sobre todo en Andalucía, el territorio más envilecido, saqueado y empobrecido por el bloque PSOE-IU.
        
No hay que olvidar a las ONGs, en general utilizadas por la izquierda. Constituir una ONG es un modo de lograr empleos bien remunerados, viajes subvencionados, dietas, apartamentos y locales, etc., con sólo predicar el paternalismo y el neo-racismo según los intereses del imperialismo español y sus empresas multinacionales.

Más interesante monetariamente son las actividades de “liberación” neo-patriarcal de las mujeres que lleva adelante el ministerio de Igualdad (ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad), que según algún estudio ofrecen lucrativos cargos y puestos institucionales a 30.000 personas, directos e indirectos, aunque es probable que esta cifra se quede bastante corta. Ello se redondea con las prebendas que ofrecen las Cátedras de Género. En las cuestiones “de género” el PP en el gobierno está siendo muy generoso monetariamente con quienes viven de triturar a las mujeres de las clases populares, destinando cientos de millones de euros suplementarios a ello.

No menos dadivosa se está manifestando la derecha en el gobierno con las organizaciones de gays y lesbianas, últimamente significativamente afectas a la monarquía de Felipe VI y Leticia. Para aliviar las cargas de la maternidad no hay dinero estatal, a pesar de la catástrofe demográfica que padecemos, tampoco lo hay para forestar un país que se está haciendo mera continuidad de los desiertos norteafricanos, pero para las mencionadas actividades sobreabunda, ¿por qué será?

En definitiva, la izquierda institucional hoy, PSOE, PCE-IU y los pequeños partidos afines, son formaciones de funcionarios, neo-funcionarios y capitalistas de Estado. Su locuacidad sobre “la clase obrera”, o similar, no es más que verborrea irreal. Viven sobre todo del ente estatal, sin ignorar las aportaciones de la banca privada, y sin dejar en el olvido los muchos negocios privados que, en general, a la sombra de las fuentes institucionales de dinero, organizan y disfrutan.

Medido en cargos y empleos, ¿cuál es el poder de la partitocracia? Considerada en su totalidad, derecha, centro, nacionalistas e izquierda, puede doblar e incluso triplicar el cálculo de los 145.000 empleos mínimos, antes citado. Todo lo expuesto permite situarlos, hoy, en 400.000, de los que ahora están en poder de la derecha unos 300.000, aunque estos datos deben ser refrendados por estudios posteriores. Con el lanzamiento mediático de Podemos esa situación cambiará. La izquierda desea invertir las tornas, quedándose con la cifra que ahora goza y disfruta la derecha, divididos en dos porciones, la mitad para la gente de Iglesias y la otra mitad a prorratear entre PCE-IU, PSOE y las formaciones menores.

Pero eso es sólo el principio. En el proceso estatizador con que sueña esta nueva burguesía izquierdista esperan, según parece, elevar el poder de la partitocracia hasta los 500.000 empleos y cargos, quedándose ellos con la parte del león, quizá 400.000. Quienes, libres de todo enfoque de equidad social, devoción por el bien público y escrúpulos morales, sólo deseen hacer buenas carreras personales en el vil politiqueo institucional, ahora tienen un excelente momento para hacerlo, incorporándose a Podemos sobre todo. Deben darse prisa, antes de que haya demasiados postulantes o peticionarios de cargos y beneficios, con lo que estos pueden llegar a escasear.

Todo ello será una carga pesada para las clases trabajadoras, que se verán forzadas a aportar una masa tributaria enorme y además creciente, siendo empujadas a una escasez y pobreza cada vez mayores, en los próximos años.

La partitocracia, en esencia, no es ideología sino aparato. Y, en consecuencia, dinero que mantiene y mueve el aparato, el cual proviene de las dos fuentes esenciales de recursos monetarios de las sociedades estratificadas, el capital y el ente estatal. Quienes no tienen en cuenta la base material, económica, del régimen partitocrático yerran en sus análisis.

La izquierda hoy no tiene convicciones, ni tampoco valores, es sólo voluntad de poder, codicia insaciable, desprecio por la gente común y hedonismo inextinguible. Para cumplir sus fines corporativistas, que son al mismo tiempo los del capitalismo en sus dos variantes (estatal y privado) está dispuesta a realizar cualquier acción, a acudir a no importa qué medidas. Esa es la amenazadora peculiaridad de Podemos.

Pero si logramos hacer fracasar, aunque sea sólo parcialmente, el proyecto mediático, estatal y empresarial Podemos se abrirá un tiempo de vacío político y crisis institucional crónica que será un excelente escenario para el desenvolvimiento del programa y proyecto de revolución integral.
Fin

martes, 15 de julio de 2014

PSOE E IU, LOS ALIADOS DE PODEMOS, FINANCIADOS POR LA BANCA (III)



A finales de 2013 la deuda media de las familias era de 56.000 euros, por causa del incremento casi exponencial del déficit estatal que efectuó el gobierno de la derecha presidido por M. Rajoy, en esto como en casi todo realizador de políticas de izquierda, al haber perpetrado, hasta la fecha citada, casi 40 subidas de los tributos. Esa pesada carga será incrementada por la izquierda cuando, en unos pocos años acceda al poder, con Pablo Iglesias como presidente del gobierno. Dado que Podemos es fervoroso del capitalismo de Estado, es decir, de explotar a las clases trabajadoras a través del aparato estatal, en esta cuestión las perspectivas son poco halagüeñas.
        
Por todo lo dicho es fácil comprender que el sueño de la partitocracia de la izquierda, vieja y nueva, es controlar todo el sistema financiero. Por eso popularizan la consigna de “nacionalización de la banca”, o estatización general de ésta. De lograrlo se convertiría ya plenamente en la nueva burguesía hegemónica, en los nuevos detentadores de lo esencial del poder económico y nuevos explotadores.

El proyecto de estatización del aparato financiero es parte de un cambio de marco político, logrado a través de un “Proceso Constituyente”, que elabore una Constitución sustitutiva de la actual, hecha sobre todo por el PSOE y PCE. La nueva, muy probablemente republicana, la confeccionarían sobre todo las fuerzas de la izquierda, a la vez pro-capitalista y capitalista, ahora en ascenso, Podemos en primer lugar, para sobre-dominar y mega-explotar a las clases populares, introduciendo el modelo económico de la izquierda, chino en la producción y venezolano en el consumo[1].
En el nuevo patio de Manipodio que es la izquierda un lugar destacado lo desempeñan las entidades, servicios, empresas y organismos generados por las autonomías. No son sólo los jugosos sueldos que perciben los parlamentarios autonómicos sino instituciones como las televisiones autonómicas, por sí mismas y por la notable masa indirecta de movimientos de dinero y negocios que ocasionan.
        
¿Por qué el capitalismo español necesita tanto de la izquierda y depende de ella de un modo tan decisivo? La razón reside en la guerra civil y los 40 años de franquismo, que son historia tanto como presente, al seguir estando vivos en el mundo psíquico de las multitudes. La derecha, por su vinculación a Franco, no tiene, al menos por el momento, autoridad política para hacer frente a situaciones delicadas para el orden constituido, en las que hay que tomar decisiones duras y difíciles, por tanto antipopulares. Por eso aquél ha de valerse de la izquierda.

El recuerdo del franquismo anula, al mismo tiempo, toda posibilidad de que formaciones de extrema derecha puedan ascender electoralmente. Por eso las tareas propias de la extrema derecha las tienen que realizar la izquierda, Podemos en el futuro inmediato. Esta situación, probablemente, resulte quebrada en los próximos decenios, cuando se constate en la práctica que la izquierda (Podemos, IU, PSOE) en el gobierno es el capitalismo más depredador, opresor, represivo y liberticida, además de torpe e incompetente. En particular, se debe esperar de ellos el uso de la fuerza a gran escala, con mucha violencia antipopular y represión generalizadas.
En síntesis, hoy la clave de la situación es la alianza entre el capitalismo español y la izquierda. Eso marcará la vida política oficial los próximos decenios.
        
La izquierda no sólo es bonificada en dinero dado que una parte de sus ingresos son en especie. Podemos ha recibido y sigue recibiendo propaganda televisiva (incluida la del canal de Berlusconi y la del islamofascismo iraní) por valor de cientos de millones de euros. Muchas entidades estatales entregan viviendas a sus paniaguados, en usufructo o a veces en plena propiedad. Los sindicatos institucionales, parte decisiva del entramado de poder y negocios de la izquierda, se han hecho corporaciones empresariales[2] en buena medida gracias a los bienes que el Estado les ha entregado. Todo ello, y muchos más, son subsidios indirectos, en ocasiones de sorprendente naturaleza.
(Continuará)




[1] La obsesión por el Estado que manifiestan los mandamases de Podemos y del resto de la izquierda trae a la memoria hechos y textos pretéritos. Entre estos el libro “La revolución social del nacional-sindicalismo”, José Luis de Arrese, 1940. Escrito en 1936, debía haber llevado un prólogo de José Antonio Primo de Rivera que el estallido de la guerra hizo imposible. En él se expone lo sustantivo de la política económica de la Falange, cuyo centro es “el control del Estado” sobre todas las actividades productivas, y también no productivas. Tres cuartos de siglo después es televisivamente creada una fuerza política que viene a sostener lo mismo con lenguaje de izquierda. Si el Estado ha de dominar más aún a la sociedad, que es lo que propone Iglesias, ha de fortalecerse. En consecuencia, ha de tener más y mejor dotada policía, aparato judicial, régimen carcelario, instrumentos propagandísticos y mediáticos, poder recaudatorio, servicios especiales de inteligencia y, en última instancia, aparato militar. De ese modo, ¿dónde quedará la libertad, de conciencia, política y civil, con un ente estatal hipertrófico? La izquierda sostiene que la libertad no importa, que sólo cuenta el nivel de bienestar material y consumo, idea aberrante y monstruosa en sí misma. En los países que han dominado no ha habido, y no hay, ni libertad ni satisfacción de las necesidades básicas de las clases populares. Un Estado fuerte sirve también para rescatar al capitalismo privado en sus crisis, como ha acontecido desde 2009. Por eso, entre otras razones, la banca privada subvenciona al PCE-IU, para que promueva un estado de ánimo estatolátrico que favorezca el recibir ella decenas de miles de millones del ente estatal en sus momentos de desfallecimiento y crisis.
[2] A finales de 2013 UGT era un conglomerado de negocios con 81 empresas y una facturación anual superior a los 100 millones de euros. CCOO es lo mismo. Es instructivo ver que los sindicatos aplican EREs a sus trabajadores y que éstos realizan huelgas e incluso ocupaciones de los locales sindicales para defender sus puestos de trabajo. Eso, con ser muy poca cosa por el momento, es una advertencia para los embarcados en el proyecto Podemos. Las movilizaciones populares, quizá más pronto y más potentes de lo que se podría esperar, serán la réplica popular a las demasías burguesas de esta izquierda en cuanto alcance el gobierno, como está sucediendo en Venezuela. Tales luchas les arrojarán al cubo de la basura de la historia contemporánea.

lunes, 14 de julio de 2014

PSOE E IU, LOS ALIADOS DE PODEMOS, FINANCIADOS POR LA BANCA (II)




La primera fuente de beneficios de la izquierda es el Estado, pues a través de él se enriquecen mayoritariamente, quedando la banca privada en segundo, aunque muy destacado lugar. Un estudio publicado, incompleto, al estar esta materia protegida por el secreto estadístico (una prueba añadida del carácter totalitario del actual régimen), sobre los aspectos cuantitativos de la partitocracia sitúa en 145.000 personas las que viven y se enriquecen hoy con la política institucional de manera legal y censada. Sólo concejales hay 60.000, de los que una porción, es cierto, no perciben sueldo pero sí dietas.
        
Existen los organismos dependientes de la Unión Europea, de los que no está asequible ningún estudio fiable sobre la materia que nos ocupa, pero de los que sabemos que sostienen a miles, si no a decenas de miles, de partitócratas (una parte de ellos de la izquierda), la casta más la neo-casta. Se suman a ellos los del gobierno central, las 17 autonomías, las 50 diputaciones, un gran número de mancomunidades o similares y los 8.100 ayuntamientos.

Cada uno de estos niveles funcionariales son un hervidero de fundaciones, empresas estatales (al parecer, son unas 4.000 en la estructura central y autonómica más otras 7.000 en la municipal), organismos autónomos, sociedades mercantiles, asociaciones culturales, cooperativas de variada naturaleza, agencias estatales, etc. Todo ello en el plano legal, que se combina con el extralegal, no menos exuberante y fructífero.
        
De todo ese conglomerado surgen iniciativas empresariales semi-privadas o privadas, avaladas por las instituciones, en general a escala pequeña o mediana pero que tienen importancia por lo numerosas que son. Suelen pedir créditos a la banca, sobre todo a las cajas de ahorro, a menudo controladas por su propio partido, que se los conceden con generosidad, a menudo sin demandar avales solventes, de manera que la partitocracia, la de derecha y la de izquierda, genera nuevos ricos, nuevos empresarios, una parte de los cuales, cuando han amasado una fortuna mayor o menor, se suelen retirar de la vida política y partidista.

Un caso paradigmático es el de Felipe González y su familia con las empresas Indra y Oyauri Investment, asunto opaco donde los haya, pero que ha llegado a ser conocido por la relevancia de aquél, mientras que un gran número de operaciones similares, efectuadas por los otros jefes de la izquierda, permanecen en la oscuridad. Quien es el antecedente y modelo de Pablo Iglesias no se contenta con las citadas “minucias”, pues ha sido durante años consejero de Gas Natural Fenosa, con unos emolumentos de 126.000 euros.
        
Contratas de muy diversos tipos, equipos de asesoramiento, empresas de recogida de basuras, cooperativas de viviendas, actividades culturales y artísticas de pega, cooperativas agrícolas, sociedades dedicadas a tareas asistenciales, grupos medioambientales profesionalizados, entidades neo-racistas de “ayuda” a la inmigración, colectividades feminicidas, entes deportivos, consultorías, etc., etc., etc. forman parte del botín que cada año se reparte la partitocracia. El plano local es el que origina más negocios y más beneficios, por eso la lucha por el control de los ayuntamientos es feroz. Es asombroso que un buen número de los ayuntamientos dediquen hasta el 70% de su presupuesto, a veces incluso más, a pagar a sus funcionarios, cuando los gastos de personal nunca deberían exceder el 25%.
        
Además está el conocido expolio de las cajas de ahorro, una de las grandes fuentes de numerario de los partidos políticos y sindicatos. De ahí han sido extraídos, por lo que parece, miles de millones de euros, uniéndose la derecha y la izquierda en el saqueo, habiendo alcanzado el rescate de las cajas 61.000 millones. En Caja Madrid (hoy Bankia) la función desempeñada por la izquierda, en particular por IU, fue destacada, con 13 representantes en la asamblea general de aquélla, además de los 18 de CCOO.

Finalmente, ha sido inculpado Miguel Blesa y su grupo pero según algunos conocedores del tema, quien lo planificó fue José Antonio Moral Santín, jefe del PCE-IU e integrante del consejo de administración de dicha caja durante años[1]. Véase: un “anticapitalista” convertido en capitalista, en banquero de lo más usurero, rapaz y explotador. Y una formación “anticapitalista”, IU, bien representad en los órganos de dirección del capital financiero.
El procedimiento, parece ser, consiste en que lo expoliado se reparte entre los autores y el partido en que estén afiliados. El caso probablemente modélico en esto del despojo o desfalco fue Caja Castilla-La Mancha, realizado por la izquierda toda. Su estudio imparcial suministrará datos precisos de cómo se hacen estas operaciones. Una treta, muy común pero no la más importante, era y es otorgar hipotecas a los jefes y cuadros de la izquierda, para adquirir viviendas, que luego no son reclamadas, quedando “olvidadas”.
        
La participación de la izquierda institucional en la dirección de las cajas de ahorro, con cientos o miles de sus jefes y cuadros instalados en las poltronas de los consejos de administración de esas entidades financieras, muestra que la izquierda no sólo está financiada por el capitalismo sino que es ella misma parte del capitalismo, o capitalismo sin más. Sobre todo estatocapitalismo, o capitalismo de Estado.
(Continuará)




[1] El significativo olvido en que ha caído este sujeto, un marxista teorético con varios libros publicados, se explica por el trato de favor de que disfruta la izquierda en estas actividades. Dado que ésta llega con su discurso a sectores sociales inquietos y potencialmente peligrosos para orden vigente, lo que nunca logra la derecha, el poder constituido tiene cuidado en no perjudicar en exceso a esa izquierda, que suele salir bien librada de sus extralimitaciones dinerarias. Moral Santín ha tenido la misma buena suerte que Santiago Carrillo, dirigente del PCE durante decenios y maestro de los actuales jefes de IU. Carrillo, en la guerra civil, destacó en actividades criminales y genocidas, como dirigente del estalinista, o fascista de izquierda, PCE. Llegada la Transición del franquismo al parlamentarismo, 1974-1978, y debido a que para el capitalismo español era vital contar con una fuerza política que controlara y apaciguase a las masas, Carrillo y el PCE quedaron libres de culpa, siendo parte esencial del entramado institucional, hasta hoy. Sus matanzas y atrocidades resultaron así olvidadas. Consultar “El zorro rojo. La vida de Santiago Carrillo”, Paul Preston. Fue un impresionante ejercicio de realismo político el ofrecido por el “todo Madrid” mediático, empresarial, funcionarial e intelectual, el 16-3-2005, reunido para rendir homenaje a aquél en su 90 cumpleaños. Era la forma de agradecer a Carrillo, a él y a su partido en la Transición, el PCE, que hubiera hecho contribuciones decisivas a primero pacificar y luego desintegrar a la sociedad civil en ese tiempo, proporcionando al capitalismo y al Estado 40 años de prosperidad. Si entonces la izquierda, personificada en Felipe González y Santiago Carrillo, fue el fundamental instrumento político de que se sirvió la clase empresarial para superar una situación difícil, hoy esa tarea la ha de desempeñar asimismo la izquierda, con Pablo Iglesias y Alberto Garzón de jefes.

domingo, 13 de julio de 2014

PSOE E IU, LOS ALIADOS DE PODEMOS, FINANCIADOS POR LA BANCA (I)

El informe publicado por el Tribunal de Cuentas sobre las finanzas de los partidos políticos permite conocer algo de quién estipendia a la izquierda, no sólo a la socialdemócrata explícita, el PSOE, sino también a la “anticapitalista” e incluso “revolucionaria”[1], el PCE-IU. Esta información es de notable importancia en las circunstancias actuales.
        
Según dicho informe IU tenía una deuda con la banca de 13,1 millones de euros en 2012, último año estudiado. El PSOE debía a los banqueros 71,6 millones. En realidad es más en los dos casos, pues el informe (largo, farragoso, incompleto, confuso y contradictorio) advierte que su análisis no incluye todas las actividades monetarias privadas de las formaciones políticas institucionales. Además están las aportaciones estatales directas que, un año con otro, son de unos 300 millones de euros para todos los partidos, de derecha e izquierda, quedándose ésta con más o menos la mitad de esa cantidad.
        
También son subsidiadas por la banca otras formaciones de izquierda, Iniciativa Per Catalunya-Verds (ésta de manera notable), BNG, Chunta Aragonesista, etc.
        
Los datos sobre las sumas donadas de facto por la banca a la izquierda, muy probablemente, son bastante superiores a las conocidas. IU debía 14,3 millones en 2009, 14 en 2010 y 14 en 2011, para descender a 13,1 en 2012. Este último es incoherente pues esa formación recibió en 2011 una inyección notable de numerario para las elecciones generales, lo que no se refleja en la deuda del año siguiente. No sabemos (el informe del Tribunal de Cuentas nada dice al respecto) cuál es la práctica de condonación o dispensa de pago de la deuda de la izquierda que tiene la banca.
        
Es muy probable que en cada ejercicio una parte de la deuda más antigua sea “olvidada”, condonada, lo que permite que aquélla, en el caso del PCE-IU, permanezca casi estable. Tras esas prácticas hay una voluntad de financiación permanente, lo que llevaría a la tesorería de IU una suma fija año tras año, proveniente de los fondos del capitalismo financiero. Tal cantidad puede ser establecida en varios millones de euros. El origen de ello está, muy probablemente, en la crucial participación del PCE en la elaboración de la vigente Constitución, capitalista y monárquica, de 1978, asunto políticamente decisivo.
        
Lo indudable es que el capitalismo español, la banca, sufraga a la izquierda, que se dice “anticapitalista” y en sus sectores más palabreros también “revolucionaria”.
        
La izquierda existe porque la banca la mantiene económicamente. Si ésa pusiera fin a sus contribuciones dinerarias IU se desmoronaría. Como es una fuerza política que garantiza la paz social y el orden establecido, al adoctrinar, controlar y encauzar a una parte de las clases trabajadoras, y al oponerse a la revolución integral, tiene que ser mantenida, tarea que realizan en comandita el capitalismo y el Estado.
        
Por eso hay que preguntarle a Garzón si va a hacer su “revolución” con el dinero de la banca, además de con el del Estado…Y hay que preguntar a Iglesias si su “anticapitalismo” consiste en aliarse, según ya ha anunciado, con las fuerzas políticas, PCE-IU y PSOE, que a la vista de todos financia y mantiene la banca española.
        
Los datos conocidos son sólo una parte de la gran masa de recursos monetarios y no monetarios que entran cada año en las arcas de la izquierda. Sus formaciones, partidos y sindicatos, son prósperas corporaciones de negocios, en los que se lucran las organizaciones y se lucran sus jefes y jefas. Hacer una relación completa de ello es una tarea que excede con mucho lo posible ahora y aquí, pero sí es factible aportar alguna información y análisis.
(Continuará)



[1] En una reciente entrevista el diputado de IU y delfín de esta formación, Alberto Garzón, hace saber que “quiero la revolución”.  Luego afirma que no tiene un modelo de sociedad por lo que desea “aprender de todos”, y entre tales “todos” cita a Corea del Norte y la extinta URSS, además de Suiza, Venezuela y algún otro país. Esperamos con interés, y también con temor, saber qué está aprendiendo Garzón del régimen norcoreano, recientemente calificado de genocida por un informe de la ONU. Que un sujeto así hable de “revolución” desacredita muy gravemente a ésta, por eso quienes sí estamos por la revolución sin comillas, por la revolución integral, tenemos que rechazar tales fullerías.